escalera

lunes, mayo 21, 2007

"No te entiendo"

"Ahora ya sí que lo que escribes sólo lo entiendes tú". "Tus escritos son incomentables". "No entiendo nada eh Morgar". El Grupo Zerodós se muestra casi unánime: la poesía de Morgar ha cogido un rumbo incomprensible para sus propios amigos, que conocen las coordenadas personales y culturales en las que el propio autor se mueve. ¿Qué habrá de comprender el resto de lectores? No sabemos si la incomprensión es motivo de alegría o tristeza para un escritor. Pero ya es un hecho consumado gracias al Diario de la India. Confieso mi sorpresa, ya que me creía en el periodo más entendedor de lo que había escrito hasta ahora, o al menos en el más luminoso y figurativo; en el menos líquido.

Joan Pau, que celebra la colocación de su segundo libro en su biblioteca, vino en auxilio hermenéutico al elevar el arte de la crítica y superar con sus palabras la propia obra creativa de Morgar:


Benvolgut Morgar,

Els textos del Diario de la India son intensos i formidablement críptics. Diario VI es mostra volgudament teosòfic i cabalístic. Diario IV exhibeix un luminisme i una imageneria vint-i-setesca, fenomenològica, d'Ortega, Salinas i Juan Ramón -la "niñaconciencia"-. A Diario III hi ha una combinatòria de miniatures amb ecos gòtics i mironians -"Vaso y jofaina y niña y perro"-. Diario II és alquímic i sulfurós, com una temptació medieval, i finalment les imatges fauvistes i matèriques -"árbol rojo", "pan dorado", "maderas muertas y verjas oxidadas"- presideixen el relat de Diario I.

Tots ells em semblen inquietants i -certament- de difícil comprensió, allunyats de les meves coordenades com a autor i lector, però m'admira -com sempre en Morgar- el seu lirisme destil·lat, granític i sense concessions i la seva tenacitat proteica forjant i dirigint les paraules amb la seva fletxa de foc. Morgar abruptament escindit entre el teletip -necessàriament transparent- i la càbala -esquiva i mai desxifrable-.

(Més enllà del teu món zelosament hermètic -que guarda gemmes desconegudes, per reverència, por, o vergonya, com es guarden les hòsties al sagrari i es resguarden les icones al temple oriental- ens parlaràs algun dia des del fons simple i serè del pou de l'existència?)

Per mi l'excepció és Marwan. Aquí sí -tortuosament- et fas entendre. Aquí veiem vivència encarnada i imatges meravellosament sensuals, quasi lorquianes: "papaya cortada y tórrida", "placenta aérea y fresca de musgos y brazos y lotos" (entusiastes concatenacions), "pezones largos como algarrobas arriesgándose hacia mí" (fantàstic joc lliure amb els verbs!), "el atardecer de la isla de Samet nos ha mostrado sus enormes sábanas" (paisatgisme blanc i místic, em recorda les visions de Zurbarán).

No vull deixar de comentar "Presencia otra". Tres línies que fan reviure Tagore, tres llàgrimes breus d'un Romancer hindú. Irreductible àtom poètic i narratiu.

JP genio eh.

Mantengo que Joan Pau y Morgar siempre han conservado su ilusión en la escritura y, desde luego, en la lectura imaginativa. Seguirán por estas veredas. Morgar exige a JP un compromiso por escrito de que va a poner todo su empeño en su obra creativa.

En cuanto a Morgar, no existe para mí un sereno pozo de la existencia. Cuando hablo de la calma, como en Diario VII, es para destapar el inquietante mundo de los gnomos que es la onírica de la realidad de lo mío. Me apoyo en la confianza en la palabra para trasladarme a los otros; la escritura me da lo sólido que no me da mi oralidad titubeante. Pero no es suficiente para llegar a los demás. Es hora de plantearse que quizá no hay un hermetismo en Morgar sino una amarga incomunicabilidad de la experiencia.

Diario de la India (VII)

bengala y fuga








Noche de cabezas bajas. Luz animal de las estrellas batida en el Negro Universo. Nenúfares pensantes que chapotean a lo religioso en las marismas. Silencio de sangre oscura en el ámbito numen del árbol rojo, en la sombra creciasombrosa de su espaciosa negritud. El espigar blancoscuro batiendo los senos de ella, poniéndolos en filas de aire hacia el corazón mío de Morgar. Órbita de siglos entre muslos morenos, entre círculos diminutos de saris en los hombros que voluntaron ser ligas chasqueadas por las manos de dios. Canción lenta del beso hacia las mentes de las noches. Siete serpientes y siete pulpos de la clase social de Succionadores se nos plantean en el lecho de tierra de nuestros amores y nos levantan levemente en alfombra invisible y nocturna, para el placer lento. ¡Y de repente luz! ¡Luz germinal que se proyecta de las bocas de las siete serpientes, tormenta de arena albina, siete saetas luminosas que nos lo vuelan hacia el ya crecido amanecer: mis palabras en las bengalas! Morgar disparado en luz hacia Oriente en danza guerrera de luces y tinieblas: meteoro incandescente adelantado con la mujer bengalí ya retrasada en la noche, fulgor que piensa cómo se bate la luz y la nube, el cielo con la luna. Subida mágica al soplo divino de la luminosidad arcana. Me he disminuido para entrar por la cerradura gigante de lo Desconocido.

lunes, mayo 07, 2007

Diario de la India (VI)



MORMITRI

Una mano de mayor y una menuda entran de con dios en Pakistán desde la tierra de vislumbres. La mano de gnomos múltiples le dice a la otra: ya nadie nos podrá quitar esta fe islámica, Dimitri, porque hemos planteado que la tierra de fondo en Asia es justamente la forma de un cangrejo verde. Al entrar en Pakistán los gnomos, colgados de un brazo gigante de cartílagos azules, nuestras venas se han desprendido en el otro y las sangres de distinta y misma composición se han disuelto en Uno. Tu justicia de Hombre ha entrado en mí, cachorro encendido de dios, como cábala judía de lo de ti, y yo te he devuelto de mi vacío triste unas propuestas del otro amor. Al sol alto el Brazo de la voluntad ha acampado en la baranda de madera de caoba: brazo ejército de Dimitri y Morgar, Morgar, Dimitri, Mormitri: doble corazón de mezquita en luz. Mormitri ahora que baja del día por la escalera de la torre hacia la noche paquistaní: a cranear al otro costado, a comprender el líquen verde paquistaní de círculos asombrosos; Mormitri con la tinta verde sagrada en las orejas, actuando en entrega y fulgor con su Asia ya de siempre, buscando como caballos reventados el agua del río en los límites de la experiencia, dando generoso Mormitri su sustancia española en transfusión universal a esta luna mora paquistaní que, entre los bosques, nos ha alumbrado el último abrevadero de la mi Granada perdida para siempre.

lunes, abril 09, 2007

Marwán

ISLA DE KO SAMET AL ATARDECER. DENTRO DE LA FOTO: MORGAR EN LA BARCA LEYENDO A TAGORE. EFE/AMP











Tailandia papaya cortada y tórrida de sangre donde Wan y yo somos la pulpa sagrada, donde somos alimento humano en placenta aérea y fresca de musgos y brazos y lotos. Nos hemos planteado en la cáscara cóncava que me has ofrecido como mar y tú, como Wanmar, y nuestras conciencias morgarwán se han mecido por el nácar de este infinto lecho circular hasta detenerse en el centro. Me has mirado, Wan, y los dioses te han estirado los ojos por las unisienes, sienes ocultadas ahora por párpados confundidos con la línea de este horizonte de plátanos, de este atardecer de isla cuadrada en nosotros. Hemos dado dos volteretas sobre la recta de tu lapicero, sobre la trama de cruces diseñada por tu otra Wan, en volteretas desde fulgor de tarde que tira los dados chinos. Y tú sirena tai de piel anfibia y aceituna echada en la proa del barco tai, Wan de pezones largos como algarrobas arriesgándose hacia mí con el pleamar como catapulta. Wan, me has recordado con tu mar mi mar, el Mediterráneo catalán y andaluz olvidado, me has traído a la boca las gambas de lo dulce, el coco de piernas en el mar y cabeza como de sepia, me has zambullido en mi tu nuestro Mediterráneo del Asia meridional. El atardecer de la isla de Samet nos ha mostrado sus enormes sábanas, sus hojas de papel de seda de un pasaporte dual primitivo donde se leen nuestros nombres. ¡Noche asiática como nunca! Ven a mí, corazón de aguas verdinegras: enséñame la nalga perfecta de Tailandia para comprender la vulva de la India.

sábado, marzo 31, 2007

Vislumbre

'Cada vez que en España se levante una minoría, volverá la cabeza hacia mí como al sol'.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

viernes, marzo 30, 2007

Diario de la India (IV)


palabra sostenida

AMANECER EN LA CIUDAD SAGRADA INDIA. 24-3-2007.
EFE / AMP
















Nos hemos metido en la vida, conciencia. El sol japonés de Varanasi nos ha plantado en círculo hermoso de comprensión, en oreja gigante donde rabinos hindúes se despeñan en horqueta religiosa. También nos hemos comparado con nuestra materia, concienciadiós, y la niña de las Indias nos ha duplicado un soplo sostenido de espíritu envuelto y rojo, como de sábana directa de alma crecedora sobre el olear cainita de sentimientos. La luz ha mojado el yugo de la mañana, majestuosa y ojimuerta, gobernante de rayos lumpen que en su trabajo constante llegan a todos los ámbitos. Me dices que hemos abierto los ojos en los tiempos consecutivos de la escalera y la pizarra del tejado, niñadiós, y yo te declaro mi lealtad alta por esta luz que nos ha planteado un barco. Las sensaciones nos han destartalado hacia este río colocado sin transiciones en las enaguas de la niñaconciencia, dios lírico y pensante que hace encaje de bolillos rojos, crecedor de suspiros saltarrobles y copiabiertos. En este barro de indias la cáscara que me impide ha cedido un punto, morgar, vampirizando una cultura ajena. EFE / AMP

un hueco extramoral que me
ha permitido el disparo de mí, el más otro que lo otro de mi corazón y pájaro y cangrejo, el lanzamiento a un líquido suspendido en el Todo en limón negro universal de mí; conciencianiña, animal impresionado por la belleza de lo infinito esto, lo eterno aquí, el lecho poblado de cangrejos conmigo y contigo, que eres yo, que soy nosotros: ancla desballestada, amor de luz que vienes de las luces alborotadas: he llegado a un fondo de bamboleo, al calor sostenido de la confianza en la palabra.



TANU, NIÑACONCIENCIA INDIA QUE NOS ACOMPAÑÓ EN NUESTRO VIAJE EN BARCA. EFE /AMP


jueves, marzo 29, 2007

Espai i llum

Morgar escriu sobre JRJ a l'Avui.

sábado, marzo 17, 2007

Diario de la India (III)

PROMESA DE LUZ

Las piernas peludas han bajado la escalera de madera de pino. Los pies han pisado la siembra de intuiciones-ventanales: ha crujido la hojarasca pensante y he llegado hasta el fondo, hasta la blanda composición del suelo último, del corazón inerme de la tierra. También han penetrado el cosmos otro en actitud escarbadora la niña que vuelca el cántaro en la hierba para que empampe mis pies descalzos -fresco contacto con la naturaleza decimal- y el perro loco que muerde las melenas de las palabras irradiadas por el pensamiento uno. Vaso y jofaina y niña y perro: rompeos en silencio hacia mí, volad subterráneamente a mi dios discreto y ancho. Mira cómo me entra la vida por la respiración, niña de la cabellera negra y revuelta, siente cómo el infinito mundo de perro loco me llega hasta la sangre en vuelta con el exterior del interior. Dime que me está entrando un barco de flores y alomas por fuera. Quiero responder a la vida, quiero conducir este insuflo imprevisto de mi ser a un trabajo sensorial ancho de esto, quiero deshacer el camino verde y hablar desde el ámbito de la primavera; yo corazón joven y fugaz, impertinente en mi belleza, músculos que me tensan y sangre en columpio sagrado: estoy mirando ya mi cuerpo circular desde el interior del tiempo, cavado de espacio, me he visto desde fuera tras subir esta escalera llamadora de dioses. Los veintitrés soles de lo mío en horqueta con lo otro han vuelto. La luz eterna y humana de los veintitrés astros han colapsado con su luz el universo en su extinguida promesa de oscuridad.

domingo, marzo 04, 2007

Diario de la India (II)

pájaro atlántico



El girasol en mi labio me ha abierto un amor hondo, un amor atlántico que me ha relacionado con dios, con un aceite espeso como de sangre. Nos hemos visto entre los azufres y los latidos calientes de ceniza, han caído a tiras las rebanadas de piel de aquellos ángeles que decíamos, limones sobre tus cabellos, dios abierto al mar, los ojos de lo mercurial. Y las tiras de lomo de caballo en descenso, serpentina y esparto, carne azul en ámbito. Te he cortado el tallo, rosa creciente de lo mío, y la leche brillante divina tuya me ha mojado los dedos; dedos, república múltiple de la orgía que ya viene, sangres unidas en el mercurio. Me has aspirado los pétalos construidos en salto doble de conciencia, pero yo me he girado como siempre en dentro, ampliación del velo de lo libre a la gigante jofaina celestial. Bajo la manta de colores y azufres de los dioses y barro de huesos me he ayuntado contigo en secreto, yo y tú crecientes de pasión por lo colorante, tú barro y fulgor y yo rosa llena de cosas, girasol de ámbito. Luz de la izquierda: ven a mi presencia voladora, a cranear el buen costado, al doble espíritu de oro y pájaro que nos lleva a la conciencia de amor en este viaje mortal a dios.

miércoles, febrero 28, 2007

Presencia otra

Yo estaba solo y risueño en el jardín.
¡Qué tristeza
al marchar ella de mi lado!

lunes, febrero 26, 2007

Yeh Mera Dil - Don

He encontrado el vídeo de la primera canción que escuché en la India: Yeh Mera Dil. Con Kareena Kapoor y Shah Rukh Khan.

sábado, febrero 17, 2007

Diario de la India (I)

Paseo tercero


Los hombres escalera me guían con su perro de los turbantes. Camino y observo cómo rezan los pescadores ancestrales, inclinando el yugo sobre la lluvia, haciéndose piel y mundo uno en la nuca negra. Arrobado, entro en el barco dorado de lo sij. Desde el fondo del cántaro escucho dioses del limón entero, del néctar amargo de los centros. El reverbero del abismo me mueve los pies: subo las escaleras de lo religioso. En el último peldaño de mármol, me lavo las manos en una jofaina rupestre. Llevo un vaso de cerámica a mis labios: el agua me fluye en frío universal. Piso con mis pies descalzos -peso animal- la terraza de lo otro, que me recibe con elevación de oro para compensar mi materia. La lluvia excesiva masajea mi ámbito, entra en mi piel buscando el frío de la cerámica violentamente, se transforma en madera de pino en jofaina, en pan ácimo que hace presencia en mis pies. Tiro de mi dedo índice, de mí, hombre lleno de manos, y pellizco el pan dorado. Me alimento con él y todo es como un diverso volver, como un ámbito girado en su fugaz trascendencia, como un cántaro reverberante, una campana de continua religión, dolor alto, sangre de tiempo, fulgor de un dios entregado, ámbito donde se roban las piedras de las alforjas sagradas, luz tenue que con furia azul entra en mi corazón de dos soles: corazón de soledad construido de maderas muertas y verjas oxidadas, de amor y rosa unida y árbol rojo y mar y vértice de amor. Corazón fulgurante que por fin ha roto su pretil: mi conciencia disparada hacia lo otro, espíritu de un paseo mío tercero.

miércoles, febrero 14, 2007

Indian Rickshaw Deconstruction

El barbudo me dijo que su rickshaw estaba libre. Me acerqué a él y regateamos. Partimos hacia nuestro destino, siempre pretérito y gelatinoso, como de ámbito azul.

Otros vehículos con trayectorias indirectas, honestamente descerebradas, invadían el espacio de lo nuestro. El conductor ahuyentaba a los cuervos sobre ruedas con improperios y golpes de cláxon. En un semáforo, besó el parachoques de un coche con su rueda delantera para avisarle del mundo verde, del paso abierto, en lugar de usar otros métodos más discretos.

Cabreado, subió una rampa. Un elefante nos daba el culo macilento. La famélica cola pendulaba con cachaza. En una vuelta, golpeó suavemente el techo del autorickshaw.

Volvimos a parar en un semáforo y vimos un accidente de tráfico. Nos miramos, impertérritos, indianamente.

"Rápido, rápido, que llego tarde", le dije. "Ok, ok, no problem", me contestó, según la constumbre. Me miré en el retrovisor y me arreglé el flequillo. Sentí la injusticia plúmbea de mi acto. Maisán aceleró. Arrinconé por un segundo la pasión encendida de mi cita: sus manos negras me ofrecieron un glacial entendimiento.

Para celebrarlo, estiré mi dedo índice como de una cuerda, me lo tiré al hombro como una toalla, lo recogí por detrás y lo llevé hasta su hombro: "This time, we'll be on time", le dije. Sentimos los dos un triunfo de la voluntad compartido. Pero mi dedo no paraba de crecer: se proyectó hacia delante. Maisán se asustó, pero intentó adelantarme. Le faltaba mucho para mis uñas.

Mis dedos tocaron la naturaleza y el relato se deconstruyó.

lunes, enero 29, 2007

La confianza

Ante la presión de Garmor y Joan Pau, Morgar se compromete a no olvidar Occidente: Grecia, Roma, la autonomía de la voluntad, las vanguardias, Beckett, la hipermodernidad...

LA TUMBA DE SAMUEL BECKETT / A.M.

De Beckett se me olvidaron los libros, pero me queda su recuerdo y su aliento de niño albino. "D'aquí a dos o tres-cents anys, et trobaràs perfectament, seràs la tarda (Enric Cassasses)", se puede leer en la cartulina negra posada sobre la tumba de Beckett, que encontré en una visita al cementerio de Montparnasse de París.

MORGAR, COCINANDO CREPS EN UNA COCINA PARISINA

Son las imágenes primeras que se publican en esta bitácora desde que su autor está en Oriente. Y son de Occidente, aunque nosotros siempre fuimos los más orientales de entre los occidentales. Somos los de la imagen y la trayectoria directa del pensamiento, los de las sensaciones intelectuales, los de la palabra humanista y el credo en el arte.

UNA MISA EN LA CATEDRAL DE NÔTRE DAME, DICIEMBRE DE 2006 / A.M.


También es la época del descreimiento, que dura ya más de un siglo, y que nos está asolando. Llora Occidente, en plena consciencia de sus crisis emocionales. Pero la auténtica crisis de valores la vive Oriente, lo cual augura una etapa dorada para las artes liberales.

En cuanto a nosotros, una nueva generación de escritores iluminará el siglo XXI con una literatura mercurial. Estos modernos siempre fueron los mismos: los salmones con heridas.

Llueve sobre Nueva Delhi.

George Steiner

Les ferides del pensament, com les creus de Tàpies.