escalera

jueves, noviembre 04, 2004

Castigados

A George W. Bush, quien con sus ocho años de mandato va a traer al mundo tanto arte que sólo se empezará a percibir cuando el sol cabriole a causa de su forma.

Érase una vez la niña con las mejillas sonrosadas y yo. Íbamos a clase juntos. Creo que éramos novios. Nos veíamos mucho. Nos dábamos besos. Dicen que ella se escondía detrás del arbusto y yo no la encontraba. Entonces me enfadaba. Dicen también que en el patio se nos veía caminar de la mano y que yo clavaba mi mirada en el vuelo de los buitres. Entonces ella se cabreaba.

Un día, la profesora hizo algo que nadie había hecho: salir al patio. Y nos vio y nos castigó por darnos besos. Nos metió en clase durante diez minutos para que pensáramos.

Cuando volvimos al patio, miré al sol y era cuadrado. (Los japoneses simplifican el sol y lo representan de forma cuadrada.) Tenía el sol una cuerda de cometa. Entonces comprendí la mentira: todo era un dibujo. Le di un beso en la mejilla a la niña con las mejillas sonrosadas. Ella se escondió detrás del arbusto; yo llamé al buitre, me subí a su lomo y los dos volamos en sentido al cuadrado amarillo.


jueves, septiembre 16, 2004

Haikú brasileño

Por primera vez,
desde aquel terrible día,
hicimos el amor
y no escapé de mí mismo.
Si hubieras prestado atención,
si hubieras puesto tus oídos más cerca,
habrías escuchado
este perfecto, egoísta y solitario
latido de tierra.

viernes, septiembre 10, 2004

Haikú noruego

Espejo de flores:
multiplícate.

martes, septiembre 07, 2004

Diluviana VII (en exclusiva)

S’ha apagat la llum del camí.

I ara
som
animals laterals
teatre
animals desplaçats
ànimes de frontera
animals de sota terra.

T’has bellugat? (Silenci.) No. (Pols.) Quan tornem? (Pausa.) Esclar que mai. (Petit enllumenament.) Els animals roben pedres de les voreres del camí. (Una flor s’obre amb violència.) L’animal marginal s’oblida del llit del camí. Es reconeix el cos i dubta si plorar.

L’animal lateral s’asseu nostàlgic i recorda que, un cop, fou humà de fons.

El món esclata i s’acaba suaument.

miércoles, agosto 25, 2004

Soy inmortal, al menos hasta que se demuestre lo contrario.

sábado, agosto 21, 2004

Post-scriptum: Anitrespuesta en cuanto a Nietzsche

Comentario en cuanto al antropomorfismo, o al menos relacionado parcialmente con lo que discutimos siempre. Explicación religiosa del porqué de la incomprensibilidad de lo otro:

El espacio desconocido que se extiende más alla de su “mundo”, espacio no-cosmizado, puesto que no está consagrado, simple extensión amorfa donde todavía no se ha proyectado orientación alguna ni se ha deducido estructura alguna, este espacio profano representa para el hombre religioso el no-ser absoluto. Si, por desgracia, se pierde en él, se siente vaciado de su sustancia “óntica”, como si se disolviera en el Caos, y termina por extinguirse.

Mircea Eliade: Lo sagrado y lo profano


miércoles, agosto 18, 2004

El gato

La señora de la limpieza ha barrido el suelo de la oficina, lo ha fregado y ha pasado el trapo por los ordenadores. Hay un cierto olor a producto desinfectante. Me levanto de la silla y me pongo las manos en los bolsillos; tiernamente la piel entra en el pantalón, de prisa la saliva se me duerme. Fuera de la oficina, en la acera de enfrente, hay una pareja de ciegos sentados en una barandilla, utilizada por ellos como banco para la ocasión, y uno está a pocos centímetros del otro sin tocarse, rozando la perfección, ambas espaldas en noventa grados, ambos sintiendo cómo el aire gira igual, en danza sincronizada. El sol les da suave en la cara. Él se levanta, da unos pasos, tantea una farola y se vuelve a sentar. Los miro con atención hasta que la señora de la limpieza pasa de nuevo cerca de la oficina, con otro rumbo, y me distrae de lo que soy. No existe ahora otra cosa para mí que este enrarecimiento, este casi sí, este vielleicht... El teléfono no para de sonar, y la intermitencia del sonido me delata: ¿cómo puedo continuamente ser? Esta ausencia de interrupciones en mí me trae ansiedad al corazón. ¿De dónde sale esta tozudez, esta insistencia por existir, este estar en un sitio y en un tiempo, este no parar de respirar? La ausencia de opciones metafísicas que den respuesta a mis preguntas me desconcierta. Arrugo la frente. Me paso la mano por la cara con fuerza y decisión, con especial sufrimiento para la nariz. Me viene la impresión de que esta forma de existir me priva de muchos pensamientos y misterios. La pareja de ciegos se levanta y parece que se miren. Caminan despacio, doblan la esquina y pierdo la vista. Los ojos se me despistan y siguen a u n gato que cruza la carretera. Un coche tiene que frenar para no atropellarle: el conductor pierde el control del vehículo y da una vuelta de campana. El mundanal ruido no llega a la oficina. Me miro las manos con estupor. Me doy cuenta de que la obligación de existir me está imponiendo, poco a poco, un suicido intelectual.

sábado, agosto 14, 2004


An unbearable, caustic sound is about to knock down the walls of heaven.

Un terrabastall és ensordidor. Algunes terres s'han d'obrir.

miércoles, agosto 11, 2004


El comienzo

jueves, julio 29, 2004

Antirespuesta en cuanto a Nietzsche

Como diría Sardà, me alegro de que me hagas esa pregunta. Un servidor ha podido leer al Nietzsche filólogo en Más allá del bien y del mal, y al romántico-humanista en Así habló Zaratustra.

El primero es una crítica feroz contra el antropomorfismo cegador de la verdad, cuya estela olfateó Nietzsche tanto o más que los griegos: por eso se pelea con la verdad absoluta y la concentración mítica de equivalencias platónico-cristianas. Decir que A es B es un exceso simbólico, en siendo A y B dos elementos terriblemente imbuidos por lo otro, lo que hay fuera; éstos son los orígenes de la deconstrucción. Nótese que su denuncia del antropomorfismo es un perfecto paradigma de deconstrucción: nuestra percepción de los objetos no es la realidad "real", puesto que al asociar una palabra al objeto real y al integrar ese objeto en nuestro mapa cognitivo se desrealiza. O sea, humanizamos la realidad (¿podría ser de otra forma? Véase Schopenhauer). Y humanizar un objeto es llevarlo lejos de lo que es, para acercarlo a lo que es para nosotros. ¿Por qué esto es deconstrucción? Porque tiene en cuenta lo otro, lo no humano, lo que es y no queremos o podemos ver. La otra orilla. Este Nietzsche filólogo provoca en mí una cierta complicidad intelectual axiomática.

El lector puede disfrutar del filósofo romántico en Así habló Zaratustra, uno de los libros más pesados, interesantes y enigmáticos que jamás se hayan escrito. Zaratustra es el eremita solitario ávido de compañía, el héroe absoluto de la austeridad golosa, el pastor que no quiere y quiere rebaño: el oxímoron. El mensaje de Zaratustra es: "Soy la luz, soy el camino; ¡no me sigáis!". La poesía es el elemento que añade más complejidad al libro. El problema es también aquí de carácter filológico: nudo de entendimientos claros. ¿Qué hay entre el ser y el no ser?, que diría Pessoa. ¿No hay un casi ser? ¿Es el oxímoron una verdad fuera del hombre? La otredad llega a Nietzsche cegadoramente y con violencia romántica; la otra orilla, la esencial heterogeneidad del ser (véase la cabecera de Escalera), los magmas oscuros de fuera del hombre, etcetera, son la leche, el cruasán, el pollo del mediodía, la merienda, la cena y la cerveza polaca del Übermensch nietzscheano.

Sin intención de conciliación: lo otro es lo que hay de común en toda la obra de Nietzsche. Creo que este punto ha sido justificado filosóficamente en esta breve antirespuesta. Lo otro en la deconstrucción es algo inevitable para Derrida; lo otro en lo romántico es un puente de madera que ya pisó Hölderlin y que Heidegger y otros poetas filósofos cuyo nombre no quiero nombrar quemaron.

Pero es cierto que el humanismo y el antihumanismo han sido inspirados, en cierta forma, por Nietzsche. "¿Qué reivindica Nietzsche? ¿El sujeto vital, la pasión humana? ¿O bien la disolución del sujeto y el olvido de todo humanismo?", pregunta Joan Pau Inarejos. Esa elección, en mayor o menor medida, la han hecho todos los filósofos y lingüistas del S.XX. Pero a tenor de lo explicado anteriormente, mi humilde opinión es que la pasión humana (romanticismo) y la "disolución" del sujeto (antihumanismo) son coherentes y complementarias. O son lo mismo (Heráclito). Y para más gloria de mi pobre argumento, me remito a la antiliteratura y al placer que busca Beckett en la infelicidad ("Unhappiness is funny", dice el irlandés de  lo amargo); y para más besos divinos, me permito sugerir echar un vistazo a la antipintura de Joan Miró, que es pintura en fase superadora del surrealismo, o sea, superadora de lo superador, que viene a ser y es, si se me permite la osadía, pintura romántica.

miércoles, julio 28, 2004

Enigma Nietzsche


Nietzsche es el misterio filosófico más insondable que existe. Y es que hizo algo increíble: inspiró  con la misma fuerza el humanismo y el antihumanismo del siglo XX.

Por una parte, su vitalismo y su idea del superhombre nutren la antropología y el existencialismo de los Heidegger, Scheler, Gehlen o Bergson. Y a la vez, su visión lingüística del mundo (la verdad como metáfora sedimentada) y su teoría de la moral y la dominación prefiguran las fórmulas del marxismo teórico de los Gramsci y Althusser y del estructuralismo de los Foucault y Derrida.

Por una parte, parece que Nietzsche defienda al ‘hombre’ (al gran hombre, por supuesto, al ‘superhombre’) frente al gregarismo cristiano, marxista y democrático, frente a la masa mediocre. El superhombre no es un ser hecho a la medida de la audiencia (el electorado, el mercado, el panóptico social) sino una obra de arte curtida en el dolor y la interioridad, cuya belleza racial emerge de la madurez. Es todo lo contrario del hombre superficial, ‘vuelto afuera’, pendiente de la aprobación y esclavo de los afectos.

Este hombre no se desvive por el consenso y el mayoritarismo, porque su verdad filosófica es profunda e innegociable. Este hombre tiene la cultura de la interioridad por la que claman Heidegger, Gadamer, Scheler y todos los ‘viejos europeos’.Pero al mismo tiempo está el Nietzsche filólogo, deconstructor y enemigo acérrimo del ‘sujeto’ en tanto que mito burgués. Para el filósofo alemán la verdad no es más que una ‘metáfora sedimentada’, una obra de arte absolutizada. Lo que era juego versátil en la joven Grecia se ha convertido en dogma inamovible. Contra la mentira platónica va la sentencia: ‘no hay verdad sino lenguaje’.

Véase la paradoja. Si el Nietzsche humanista desprecia la superficialidad cristiano-socialista, el Nietzsche filólogo desprecia la profundidad cristiano-platónica, la grave creencia en el ser y en la verdad. El superhombre parece un titán de la naturaleza, una superrealidad,  pero, ¡ay! Nietzsche nos confunde diciendo que ‘nada es’, que ‘todo fluye’, al más puro estilo de Heráclito. En el mundo y en el hombre no hay alma ni personalidad, sino el crepitar constante de muchos fuegos: ‘el mundo es un monstruo de muchas cabezas’.

El Nietzsche filólogo inspira el giro lingüístico del siglo XX y todas las filosofías antisubjetivistas que aparcan al hombre para dedicarse a las ‘estructuras’, a las relaciones de poder, a la ‘genealogía de la moral’ y la dominación. Estas filosofías son el marxismo teórico, el psicoanálisis y de forma general el estructuralismo.

El mismo Nietzsche que metió al socialismo en el saco de la decadencia cristiana es un faro del marxismo antihumanista de Gramsci y Althusser, quienes borran la utopía de la ‘liberación del hombre’ y proceden a un análisis científico del ecosistema del poder. Los estructuralistas, que extienden el modelo lingüístico a la psique (Lacan) y a las relaciones sociales (Foucault) deben su enfoque al filólogo alemán.

¿Qué reivindica Nietzsche? ¿El sujeto vital, la pasión humana? ¿O bien la disolución del sujeto y el olvido de todo humanismo? ¿Es un romántico o un sociólogo? He aquí el enigma Nietzsche.

What do you think Morgar?

Diluviana VI

Obra de Teatre Sense Títol i Desendreçada
Quadre II
Monòleg de Lopuruna
Lopuruna penjada a la creu i mirant al terra.
LOPURUNA: Sabia que no. Que la mama dormia. L’insomni era meu. Més anys. Més dies i més passes sobre els llums. Més llums enrere. (Reflexió.) Més crits de la mama. (Aixeca el cap i mira cap a dalt.) El coix pujant la muntanya. Mirant el camí de mi. La mama. (Baixa el cap a poc a poc.) L’insomni era meu. El soroll del silenci a la boca. Més sentiments freds. (Repentinament nerviosa.) Hivern pels homes que miren des de fora. Al camí. Unes hores. (Crida i mou el cap.) Punyals de terra. (Reflexió. Serenitat.) Al camí de pedres llargues. I la mama cridant que torni que torni. (Amb altra veu, d’allà.) Torna! (Mirant al públic de front.) I l’espai endins. El cor. La sang amb el gel a la presó. Més llums enrere. Més coixos mirant des de fora. I jo. Al camí. (Amb força.) La roca del soroll robant el respecte de pobles rendits. (Pausa.) La mama. Els crits. Un cordó umbilical brut. Arrossegar-se. Mirar i aguantar. (Reflexió.) Me’n recordo del dia... (Mira cap a dalt.) Més homes bojos pujant les muntanyes. (Somriure.) El pensament d’una cadira. (Riure.) Animals robant monedes a prop del camí. Més llums enrere. El temps. Confondre el dolor amb el silenci. (Pausa.) Els crits de la mama. La sang verd obscura. L’insomni era meu. La presó de la sang. Les sabates trencades. Minuts. Insectes de veritat. La planura. Com el color negre. Com els mitjons de la mama. L’obscur. El camí negre. (Pausa.) La mama cridant que torni que torni. El dolor. Evitar el dolor. Tocar amb la mà el dolor. Més dolor. Més anys. No pensar. (Mira cap a dalt.) Mirar l’horitzó. Fum a l’horitzó. Fum a la presó de coixos a la muntanya. El camí fred. La roba és seva, les caixes de cargols són seves. (Riure. Pausa.) La sang és la presó. La presó és la sang. Els animals veloços. L’insomni. Com no ser dolor. El pensament, la cadira, el silenci. Trobar a faltar. (Intensa mirada al públic.) No pensar en l’horitzó, mirar endins de l’espai, situar el cor, mesurar la distància amb l’espai entre sí. Bufa l’espelma adéu llum. Els coixos corrent i jo caminar. (Sacseja el cap.) No tornar. No tornar. No tornar. (Pausa.) La mama cridant que torni. No tornar. El fruit de l’arbre negre. Pujar. Mossegar la poma. No. El camí. El camí fred. Fora de tot l’obscur. Imaginar el que va ser la terra quaranta anys després de la mort del poeta. (Reflexió.) La llengua del poeta. L’arbre i el poeta. L’insomni, no tornar. Calma horrible. Ocells a sobre de la nit. Quaranta anys després i la nit busca l’ocell a la casa del poeta. Però l’arbre hi és. A la llengua del tot. A la llengua de l’obscur. (Tanca els ulls.) No mirar l’horitzó. Imaginar al pensament. Pensar a la imaginació. La presó de pensar. La sang d’imaginar. La sang de pensar. La presó d’imaginar. Els fills de l’arbre negre. (Obre els ulls.) La mama cridant que torni que torni. La nit. No tornar. L’insomni. La mort de les muntanyes. La voluntat de la mama que em va voler tenir fora del cel. (Pausa.) La mama. Els crits. No tornar. Saber-ho. I saber-ho. Que totes les mans tenen mans menys les meves mans. L’horitzó. Les sabates trencades el cordó umbilical els coixos corrent la sang empresonada el fruit obscur de l’arbre obscur el poeta després de quaranta anys escrivint la seva mort. La ciutat de les escales.

lunes, julio 26, 2004

Diluviana V

(Estepa. Tigres. Finestra i cordes.)

Llavors em vaig disfressar, ja la nit entrada, corrent sense tocar el terra per les pedres i maons del poble fatus fatale a la finestra de la deessa. Un quatre dibuixat a la paret i un crit fred fred fred forjat a les màquines de la misèria un crit d’impossible sortida. Quan ja la vaig veure a la finestra i els cabells que em pujaven de llit en finestra vaig saber fer-la d’amor inflamada. Se’m va conèixer l’horror eròtic i d’ella vaig conèixer les temples convexes, la pudor a intrús sofrir sol i escoltar el cruixit de l’amor intergenital. La mà sobre el llom, i córrer junts, pegar-li suau al llom, seguir la pressa ànsia del seu llavi, entre plaers, fumar-me ses orelles toves, el ciri de sons al llom a la vagina divertida. Se’m va venir al cor la consciència caucàsica herba de la ma de la petició d’ulls blaus a hiverns i balcons recolzats en diferents fatus ofegats a molt a semblar l’aparèixer tota la superfície de l’orquestra d’aquesta nit, la música d’aquesta nit per tots dos és complexa. I la roba viva ja donant la darrera bategada s’entra a la carn i reconeix el gran obstacle que la passió posa a la llibertat. Han vingut els cavalls, han rebentat.
            Després d’anar-la a buscar vaig sortir per la finestra i em vaig posar altre cop el vestit de mosques entre allò meu la reacció del meu pit adherit a les roques. Volia deixar al buit les mossegades oblidades per coixos i vaig recordar d’una terra i de la caixa de sabates que es quedà amb ella, el llaç de rellotges grocs creuats per agulles. La pendent ben pendent i el ritme dels peus a dies flux de caminar pendent a dalt i l’espart del barret a les temples suor. El múscul agricultor no la mira i va poder ser un filòsof nits naufragar huracà de genolls africans. És la meva estimència continguda, allà on m’allotjo a la cantonada arrumbadet llegint un llibre d’un possible acabar d’agulles. Va ser quan vaig saber que va ser que vaig saber que ella va mirar un moment a l’espill dels bressols prohibits però la cosa no va viure més i les fonts i sotragades d’aigua espanyola s’han quedat a la trajectòria dels ulls estranys amb música complexa desallotjats del tronc i de l’olor. Un quatre a la paret i les estrelles. Hi ha un animal que em dóna aire. No s’aixeca però l’ha vist i ja camina. A la molt d’ésser, sempre ésser, s’ha aixecat lleument el cor de la terra. Lleument.

(The mush. The stench.)

sábado, julio 24, 2004

Diluviana IV

La dona embarassada dempeus contra l’elegant univers del nostre mar total, origen de la llum clara i diversa. L’horitzó tanca les mans del mariner mort i valent que vol obrir les línies del paisatge, l’escuma del cel s’aplega en edredons de plata i volen, volen, volen, els animals volen i busquen el temps que els hi permetia menjar pedres i trepitjar cors immortals. La dona embarassada ha esperonat amb la seva allargassada i ardent mà la circulació del fullam d’ones; encara el mariner mort prem amb força la navalla de fum que va robar de la cova oceànica. Trencat l’equilibri del planeta, homes i animals han deixat el món, per por a la destrucció. Un final s’acosta. Però allà queda la dona embarassada, esperant la llum del cap del cel. La meva dona encinta, de llavis de llum dolços, i jo, mariner mort i valent, amo de navalla de fum, esperant el naixement del meu fill a la final platja coneguda de la desolació.